Al atacante portugués Cristiano Ronaldo, por lo que reseñan medios internacionales se lo ve bastante serio, poco bromista en los entrenamientos y es como que ha perdido la sonrisa.
Esto fue evidente en el último cotejo en el que el Real Madrid venció por 5-1 al Granada. Ronaldo marcó un gol y ni siquiera lo celebró, ni con sus compañeros ni con la afición.
Hay versiones que apuntan a que esta situación viene desde el último “Clásico” jugado el 10 de diciembre del 2011, debido a que cierto sector de la hinchada del Madrid le recrimina que arrugue y que falle siempre contra el Barcelona.
A Cristiano le tendría fastidiado el supuesto poco cariño que recibe por parte del Bernabéu, ya que según él, en Old Trafford aún corean su nombre cada fin de semana y en La Castellana aún no ha sucedido eso ni una sola vez.
Y eso pese a ser el mejor goleador en promedio de la historia del cuadro “Merengue”, 112 goles en 114 partidos.




